Atrae a turistas carpa donde duerme “Caminante por la Paz” en Bogotá

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Bogotá, 6 Ago (Notimex).-Por Martha Trujillo. Corresponsal.-La carpa que sirve de refugio en Bogotá al profesor colombiano Gustavo Moncayo, quien recorrió a pie durante 46 días el país para pedir la libertad de los secuestrados por la guerrilla, se convirtió en un atractivo turístico de esta capital.

Decenas de personas que residen o visitan por estos días Bogotá llegan a la céntrica Plaza de Bolívar para conocer de cerca al llamado “Caminante por la Paz”, sacarse fotos con él, pedirle autógrafos y darle apoyo en la misión que emprendió.

Las barreras de seguridad que protegen el lugar donde Moncayo instaló su toldo, donde duerme desde el pasado miércoles, a veces se han hecho insuficientes para contener a los visitantes.

La estudiante universitaria María Escallón, quien llegó al lugar para saludar al docente, dijo a Notimex, “no podía irme de Bogotá sin venir a conocerlo. Me parece muy valiente lo que está haciendo por su hijo. Ojalá logre su objetivo”.

Desde que terminó su peregrinaje por Colombia, Moncayo, cuyo hijo militar está retenido por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde hace 10 años, se convirtió en noticia desde hace más de un mes.

Las emisoras de radio y los canales de televisión registran cada una de las actividades que realiza en su carpa, donde dijo que permanecerá hasta que se logre un acuerdo humanitario que lleve a la libertad de los retenidos por las FARC.

El docente lava todas las tardes la bandera de Colombia en una vasija de plástico para “limpiar al país de odios”, en medio de aplausos y vítores de curiosos que llegan a la plaza a visitarlo.

“Hemos sido indiferentes ante el secuestro y nos han dejado solos. Ahora, vamos a luchar por ellos”, dijo Moncayo este lunes a un grupo de personas que lo saludaban y lo animaban a continuar en su misión.

Las FARC retienen desde hace varios años a otros 44 uniformados y políticos para canjearlos por unos 500 rebeldes en prisión.

Para avanzar en un acuerdo humanitario que avale ese canje, la guerrilla exige el retiro del Ejército de los poblados suroccidentales de Pradera y Florida, lo que rechaza el gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez.

El mandatario se opone al despeje exigido por las FARC por considerarlo un paso atrás en la guerra que se libra contra la insurgencia y se inclinó por el rescate armado de los rehenes como opción.

Moncayo, quien durante su recorrido de más de mil kilómetros recogió firmas en favor del acuerdo, fue recibido el miércoles pasado como un héroe en la Plaza de Bolívar por unas 100 mil personas que lo vitoreaban.

Desde entonces ha sostenido encuentros con Uribe Vélez, con los embajadores de la Unión Europea (UE) en Colombia y con representantes de organizaciones sociales en busca de apoyo a un canje humanitario.

Para el profesor de la localidad de Sandoná, en el sur de Colombia, es “esencial” estar en contacto permanente con la gente para crear conciencia sobre el drama que padecen quienes están retenidos en la selva.

Por ese motivo, sale a diario de su carpa para saludar a las decenas de personas que llegan al lugar, algunas llevadas por la curiosidad y otras interesadas en expresarle su solidaridad.