Celebran en Argentina las primeras bodas gay

0
39

BUENOS AIRES, Argentina, julio 30 (EL UNIVERSAL).- Habían emprendido una carrera contra el reloj para ver quien llegaba primero ante la juez de Paz a dar el “sí quiero”.
Ernesto Larrese y Alejandro Vanelli se habían apuntado como los primeros desde hace tres semanas, cuando se aprobó la ley. Tenían fecha para el día 13 de agosto, pero al ver que en otras provincias otras parejas consiguieron turno antes, presionaron, adelantaron la boda y… no llegaron a colocar su marca en la historia como el primer matrimonio homosexual legal en la historia de Argentina.
El mérito recayó en José Luis David Navarro y Miguel Angel Calefato, en la ciudad Frías, provincia de Santiago del Estero, al norte de Buenos Aires, quienes se les anticiparon, por dos horas, a Larrese y Vanelli. Navarro, un jubilado de 65 años, y Calefato, arquitecto divorciado de 54, se hicieron acreedores a una luna de miel pagada por el gobierno del Distrito Federal (la primera ciudad en América Latina en aceptar los matrimonios del mismo sexo), pero la pareja ya anticipó que no lo aceptará porque “no creemos que sea necesario un premio semejante por casarse” después de 27 años de convivencia.
Tanto ellos como la pareja Larrese-Vanelli adelantaron sus respectivas bodas al enterarse de que en la ciudad de Mendoza (mil 100 kilómetros al oeste de Buenos Aires) una pareja de chilenos había conseguido que les tomen el juramento este sábado, a las 9:30 horas.
Pero aunque no fueron el primer matrimonio gay, Larrese y Vanelli, quienes conviven desde 1976, sí consiguieron toda la atención de periodistas y fotógrafos, al realizarse la ceremonia en la capital. Arropado por un centenar de actores y gente del ambiente artístico, Larrese aseguró que esto colocará a Argentina como “un país de vanguardia, un claro ejemplo a seguir”, y que no sólo conseguirá romper barreras y abrir mentes en cuanto a lo sexual sino también en cuanto a “lo ideológico, lo cultural e incluso lo económico”.
De hecho, un conocido hotel de la comunidad gay del barrio de San Telmo, tiene colmada su capacidad y sus reservaciones al menos para los próximos 90 días, en su mayoría, de parejas que desean casarse aquí.
Después del tradicional beso de la feliz pareja, Larrese expresó una opinión que más bien era un deseo: que se produzca “un efecto domino” en la región y que la igualdad trascienda las fronteras. “Argentina fue la primera de América Latina, pero de seguro no será la última”, aseguró el actor.
Tanto él como su esposo, un representante de artistas, fueron criados por padres heterosexuales, quienes desde un principio les brindaron todo el amor y la comprensión que necesitaron. Por eso es que Vanelli critica a aquellos que se oponían a la unión de parejas del mismo sexo, como por ejemplo la Iglesia Católica. “Entre ellos hay muchos que no abren sus mentes porque temen querer abrir la cola…”.
Maria Rachid, titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), reconoció en las primeras parejas en contraer matrimonio a los protagonistas de “una lucha para todos y todas”. Esto, dijo, es el principio de una corriente que llevara a mejorar la ley de discriminación, sancionar “una ley de cambio de género, de aborto e incluso para proteger la soberanía de los pueblos nativos sobre sus tierras”.
En medio de la lluvia de arroz y de la algarabía de amigos e invitados, las primeras parejas del mismo sexo en convertirse en esposos marcaron hoy el inicio, al menos en Argentina, de una nueva era en lo que a los derechos de una minoría respecta. Aquí, desde este viernes, el matrimonio ya no es una cuestión de sexos, sino pura y exclusivamente de amor.