Empresario cubano de Miami asistirá con emoción a izada de bandera de EEUU en La Habana

"Ver ondear la bandera norteamericana en el Malecón de La Habana es un sentimiento tan profundo como el que sentí en Washington"

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AFP / Yamil Lage "Ver ondear la bandera norteamericana en el Malecón de La Habana es un sentimiento tan profundo como el que sentí en Washington"

La Habana. – “Ver ondear la bandera norteamericana en el Malecón de La Habana es un sentimiento tan profundo como el que sentí en Washington” cuando fue izado el pabellón cubano el 20 de julio, dijo a la AFP Hugo Cancio, uno de los pocos cubanoamericanos invitados este viernes a la ceremonia.

“Haber visto ondear la bandera cubana en Washington fue un sentimiento muy profundo para mí, especialmente después de haber luchado durante más de 20 años para que esto se lograra”, declaró este empresario, de 51 años y radicado en Miami, en su oficina donde edita una revista, en La Habana.

Cancio tenía 16 años cuando salió de la isla en 1980 con su madre y otros 125.000 cubanos en el llamado Éxodo del Mariel. En Estados Unidos cursó sus estudios, se casó, tuvo tres hijas e incursionó exitosamente en el mundo de los negocios.

Su empresa Fuego Interprises lanzó en 2012 la revista OnCuba, con ediciones impresa y digital, que promueve el acercamiento entre ambos países.

Cancio se siente halagado por “haber sido invitado por el secretario de Estado, John Kerry”, a la ceremonia que sellará la reconciliación entre estos dos viejos enemigos de la Guerra Fría, tras medio siglo de disputas.

El empresario, que en su oficina exhibe sendas fotos con Fidel Castro y Bill Clinton, también está feliz porque acudirán al acto en la flamante embajada algunos “amigos cubanoamericanos que jamás yo pensé que regresarían a Cuba”.

“En un momento determinado, basados en resentimientos guardados en nuestras almas, en nuestro corazón, hicimos promesas que hoy se rompen”, dijo Cancio, agregando que “por primera vez en muchos años el cubano comienza a sentir fe, esperanza y ver la luz al final del túnel”.

 “Los dos gobiernos, que por muchos años tenían una política antagónica, una política de enfrentamiento, han logrado sentarse en una mesa y comenzar el proceso de normalización de las relaciones”, indicó.”Nos toca a nosotros como cubanos, en cualquier punto geográfico en que nos encontremos, enfocarnos en separar a un lado, en dejar a un lado los resentimientos y los viejos presagios y esos dolores del pasado, y enfocarnos en cómo podemos reunificarnos y trabajar juntos por una Cuba mejor”, concluyó.