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La pesca sin control diezma el Pacífico Sur

Daniel Pauly ve en la crisis del jurel del Pacífico Sur una señal de alarma del progresivo deterioro de los recursos en todos los océanos. “Éste es como el último de los búfalos”

Escrito el 25 ene 2012
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WASHINGTON DC, 25 de enero de 2012 – Flotas pesqueras de Asia, Europa y Latinoamérica han arrasado las poblaciones de peces del Pacífico Sur, aguas que hace un tiempo estaban entre las más ricas del mundo, según un nuevo reportaje del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). Los gobiernos con autoridad para detener el expolio de los recursos por años han demorado la regulación de la zona, por lo que no existe legislación vinculante en vigencia que ayude a paliar la situación. Como resultado, la población de jurel chileno ha disminuido un 90 por ciento en las dos últimas décadas, de 30 millones de toneladas ha pasado a menos de tres millones en la actualidad. Este pescado rico en grasas es un alimento de primera necesidad en África, pero la gente de otros lugares del planeta también lo consume cuando come salmón de piscifactoría. El jurel es un componente esencial de las harinas de pescado usadas en la acuicultura. Hoy día, las flotas industriales, sólo sujetas a restricciones de pesca voluntarias, compiten por pescar en alta mar todo el jurel que su capacidad les permite, desde la costa occidental de Sudamérica hasta la mayor parte del Pacífico Sur. Daniel Pauly, oceanógrafo de la Universidad de Columbia Británica, ve en la crisis del jurel del Pacífico Sur una señal de alarma del progresivo deterioro de los recursos en todos los océanos. “Éste es como el último de los búfalos”, dijo al ICIJ en referencia a la época de la colonización de Norteamérica. “Cuando se haya ido, entonces todo lo demás habrá desaparecido con él… Marcará el final de los territorios conquistables”, añadió Pauly. El próximo 30 de enero, delegados de al menos 20 países se reunirán en Santiago de Chile con el difícil objetivo de poner freno a esa depredación. Algunos de los principales hallazgos de la investigación son: Luego de extinguir otras pesquerías, grandes barcos arrastreros han puesto rumbo sur hacia las aguas cercanas a la Antártida para disputarse el poco pescado que aún queda. Muchos armadores reciben ayudas públicas para tal fin. Desde 2006, intereses nacionales y la rivalidad geopolítica han bloqueado los esfuerzos por crear y ratificar una convención regional para la gestión de las pesquerías con suficiente autoridad para implementar medidas legales vinculantes que evitaran un mayor deterioro de la población del jurel. En Chile, un puñado de compañías controladas por familias multimillonarias posee el 87 por ciento de los derechos de pesca del jurel. Con el respaldo del gobierno, han disfrutado de cuotas muy altas, mayores que las recomendadas por los científicos para salvar el stock. En Perú, la segunda potencia pesquera mundial, fraude generalizado en las fábricas de harina de pescado permite a las compañías sobrepescar y evadir el pago de impuestos. Un análisis del ICIJ revela que al menos 630.000 toneladas de anchoveta ─equivalente a 200 millones de dólares una vez transformadas en harina de pescado para la acuicultura─ “se evaporaron” en sólo dos años y medio. El último pez: La depredación del Pacífico Sur es la última entrega de la serie Looting the Seas (El saqueo de los mares), un investigación de varios años que examina las fuerzas que vertiginosamente están esquilmando los océanos. Los reportajes se publican en colaboración con medios de comunicación de todo el mundo, entre otros: el International Herald Tribune, Le Monde (Francia), South China Morning Post (Hong Kong), El Mundo (España), Trouw (Holanda), y los centros de periodismo de investigación IDL-Reporteros (Perú) y CIPER (Chile). Un documental realizado junto a la productora londinense tve planea emitirse en BBC World TV News la próxima primavera. El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación se fundó en 1997 como el brazo internacional del Centro para la Integridad Pública (CPI por sus siglas en inglés). El consorcio es una red de más 160 periodistas en 61 países del mundo, que trabajan juntos en investigaciones periodísticas sobre temas transnacionales. El Centro para la Integridad Pública es una organización sin ánimo de lucro dedicada exclusivamente al periodismo de investigación. Desde su fundación en 1990, el Centro, con oficinas centrales en Washington D.C. (Estados Unidos), ha publicado más de 500 investigaciones periodísticas y 17 libros sobre corrupción gubernamental y en otras instituciones públicas y privadas. www.iwatchnews.org CONTACTO: En Washington Marina Walker +1 (202) 481-1211 En España Mar Cabra +34-658-066656

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