RENÉ STRIKLER Como en las telenovelas, el amor empieza… y se acaba.

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Para un actor que sueña con triunfar, lo mejor que puede sucederle es encontrar una compañe-ra que lo ayude a conseguirlo. Sin ella estaría incompleto. Un actor tiene que entregarse a la búsqueda de lo que llamamos éxito, trabajo, reconocimiento y triunfos. Yo los tuve gracias a ella… ¡y siempre tendré que reconocerlo!. Así habla René Strikler, el bien parecido actor de tantas telenovelas de éxito, incluyendo la venerada Destilando Amor, donde fue la contrafigura de Eduardo Yáñez, que le reportó muchos reconocimientos. En México ha hecho ya 8 tele-novelas casi seguidas, una detrás de la otra.

Con eso quiere decir o justificar, su dedicación, su entrega al trabajo y, tal vez, su olvido a deberes tanto o más que el trabajo.

Quizá quise abarcar demasiado y muy pronto. Pero la juventud no es eterna y como mi trabajo de actor es mi razón de vivir, tengo que reconocer que le daba todo el tiempo.

¿No hubo nunca otra mujer… otras distracciones? -Le preguntamos tratando de encontrar razones más fuertes o distintas.

Nooo… jamás. Fue un amor del bueno… de entrega total de mi parte. Es… perdón… fue mi propia tele-novela personal… que, lamentablemente tiene un trágico final.