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López Obrador y Roussef reivindican el legado de la gran Tenochtitlan

Ciudad de México, 13 may (EFE).- El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y la exmandataria brasileña Dilma Rousseff reivindicaron este jueves el legado cultural de la capital mexica de Mexico-Tenochtitlan, actual Ciudad de México, al celebrar los 700 años de su fundación, una fecha cuestionada por los historiadores.

“Mientras exista el mundo, no acabará la gloria ni la fama de Mexico-Tenochtitlan”, manifestó López Obrador al parafrasear un viejo proverbio nahua, cultura asentada desde hace siglos en el Valle de México, en el centro del país.

El presidente se expresó así durante un acto celebrado en el Templo Mayor, antiguo recinto ceremonial de Tenochtitlan, acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller; Rousseff como invitada de honor, representantes indígenas y altas autoridades del Estado mexicano.

El evento se enmarca en la maratón de ceremonias convocadas por el Gobierno mexicano a lo largo de 2021 para conmemorar los 700 años de la fundación de Tenochtitlan, los 500 años de la conquista de Hernán Cortés (1521) y los 200 años de la independencia de México (1821).

UNA FECHA CUESTIONADA

El mandatario, que ha convertido las conmemoraciones en un homenaje a los pueblos indígenas, resaltó que es “admirable” que los mexicas o aztecas erigieran en Tenochtitlan “una cultura sobresaliente y una potencia que dominó todo el área de Mesoamérica”.

Recordó que el 40 % de los actuales municipios de México conservan nombres en náhuatl, lengua de los mexicas, y arremetió contra la “barbarie de la conquista española”, por la que ha solicitado innumerables veces que España se disculpe.

“Antes de la llegada de los españoles, Tenochtitlan era una ciudad grandiosa, como expresaron con profunda admiración los propios invasores”, subrayó el presidente, quien hizo un pormenorizado resumen de la historia de la ciudad, hasta el trágico accidente del metro que dejó 26 muertos el pasado 3 de mayo.

Según la leyenda, los antepasados de los mexicas fundaron Tenochtitlan en una isla del lago de Texcoco, donde divisaron un águila comiendo una serpiente encima de un nopal, imagen inmortalizada en el escudo de México.

La academia, sin embargo, ha cuestionado la arbitrariedad con la que el Gobierno de López Obrador fechó la fundación en el 13 de mayo de 1321 para hacerla coincidir con los festejos de la independencia.

Los historiadores no saben a ciencia cierta cuándo se fundó la capital mexica y las únicas fuentes apuntan que podría haber sido en 1325.

UN LEGADO PARA LATINOAMÉRICA Y EL MUNDO

La ostentosa Tenochtitlan, construida entre canales, cayó hace 500 años bajo las tropas de Hernán Cortés, y bajo sus ruinas se fundó Ciudad de México, capital de la colonia durante 300 años hasta la independencia de México.

La alcaldesa de la ciudad, Claudia Sheinbaum, cercana al presidente, cuestionó en el evento el uso de la palabra “conquista”, pues consideró que significa olvidar la “riqueza” de los 7 millones de indígenas que viven en México.

Destacó la “historia milenaria” de Ciudad de México y reivindicó que las culturas Mesoamericanas dieron al mundo el maíz, el cacao y el tomate.

“Como jefa de Gobierno de esta hermosa y grandiosa Ciudad de México, no pretendo más que estar a la altura de este pueblo milenario que cada día nos hace sentir más y más orgullosos”, dijo.

Un orgullo que también siente Rousseff, pues destacó que Tenochtitlan fue “una de las ciudades más deslumbrantes de la historia de la humanidad”.

Subrayó que la actual Ciudad de México conserva su “identidad e historia que todavía se resiste en todos los rincones” y que es “un orgullo para todos los latinoamericanos”.

Rousseff aprovechó para criticar al Gobierno derechista del brasileño Jair Bolsonaro a la vez que encomió a López Obrador por construir “un México democrático, diverso, justo y soberano”.

“México no es más una tierra de conquista”, dijo.

ROUSSEFF SE SUMA A LA LISTA

Rousseff, presidenta de Brasil desde 2011 hasta su destitución en 2016 en lo que considera un “golpe de Estado”, se sumó así a la lista de líderes progresistas de América Latina invitados por López Obrador, quien dice encabezar la Cuarta Transformación en la historia de México.

El primero fue el presidente argentino, Alberto Fernández, quien estuvo el pasado 24 de febrero en el aniversario por los 200 años del Plan de Iguala que declaraba la independencia mexicana.

El boliviano Luis Arce participó el 25 de marzo en la conmemoración de la victoria maya de Chakán Putum sobre los conquistadores españoles.

Mientras que el mandatario de Guatemala, Alejandro Giammattei, acompañó el 3 de mayo a López Obrador en un acto de disculpas del Estado mexicano por la marginación del pueblo maya.

El Gobierno español ha confirmado su intención de participar en los festejos, pero descarta disculparse por la conquista. Info, Prensa Mexicana

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