La cineasta mexicana Luna Marán lucha por un cine sin etiquetas

La directora Luna Marán, nacida en el sureño estado mexicano de Oaxaca, siente el compromiso de mostrar que no es "ni la primera ni la última mujer" en hacer cine en su comunidad

Ciudad de México, 13 ene (EFE).- La directora Luna Marán, nacida en el sureño estado mexicano de Oaxaca, siente el compromiso de mostrar que no es “ni la primera ni la última mujer” en hacer cine en su comunidad y, aunque sueña con una sociedad sin etiquetas, es una exponente del cine indígena actual hecho por mujeres.

“Me encantaría que no hubiera etiquetas, es terrible: en mi caso es ser mujer, ser mujer cineasta y ser mujer cineasta indígena, es horrible que te etiqueten. Pero a nosotros nos toca entender que es importante generar instrumentos para visibilizar cosas que no serían visibles”, cuenta este jueves Marán en una entrevista con Efe.

Invitada por el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) en conjunto con la Beca de Arte BBVA, la cineasta, de 35 años, hizo un autorretrato audiovisual de su íntimo camino rumbo al séptimo arte como una de las directoras que forma parte del Compendio de Cineastas Contemporáneas.

En el video, que este jueves se estrena en las redes sociales de la FICM, Luna busca mostrar a las nuevas generaciones de mujeres que es posible tener un lugar en las narrativas del cine con una visión propia.

“Para mí era importante compartir que hay muchas ideas que están metidas en nuestra cabeza, como que no podemos hacer ciertas cosas porque somos mujeres o porque somos de un pueblo originario, y creo que ha sido importante para mí entender que esas voces no vienen de mí, sino de un sistema que ha construido ideas sobre lo que podemos o no podemos hacer como mujeres”, relata.

A esto se suman sus ganas de mostrar a los jóvenes que todavía se puede soñar y esperar un futuro mejor ante las adversidades por la que atraviesa la humanidad en la actualidad.

“Es importante que la nuevas generaciones recuperen la capacidad de soñar, con la pandemia también se ha perdido mucho. Parece que el futuro se colapsó y es importante ese ejercicio de ¿cómo nos vemos?, ¿dónde queremos estar?, ¿qué queremos hacer?”, asegura.

PLURALIDAD DE EXPERIENCIAS

En sus filmes, Luna Marán ha explorado historias personales desde la rebeldía y la crítica y ha demostrado con su cine que no hay una sola visión de la vida en un país tan heterogéneo como México.

Por eso, aunque deteste las etiquetas, aplaude que existan espacios y plataformas que impulsen el cine mexicano y el cine indígena y que a partir de la creación de ciertos procesos y proyectos les permitan acceder a los medios necesarios para poder contar sus propias experiencias.

“No creo en el talento, lo que permite que una persona tenga la capacidad de generar habilidades tiene que ver con un proceso de formación y acceso a los equipos y ahí entra la inequidad”, considera.

Y ve con fe el futuro del cine, ya que, asegura, “en diez años habrá una generación muy nutrida (de cineastas) que nos contará su forma de entender el mundo y eso enriquecerá a todo el país”.

MÁS CERCA DE LA FICCIÓN

Marán ya tiene en puerta su próximo proyecto y, para desdibujar los encasillamientos, está haciendo una hibridación del documental, género en el que ya ha trabajado, con la ficción.

“‘Chicharras’ es una historia que va a relatar el proceso complejo de cómo una comunidad (que se rige por sus propios sistemas) decide qué futuro quiere y cómo las mujeres participamos en la decisión de ese futuro. ¿Qué pensamos cuando pensamos en el futuro?, ¿qué es lo que nos preocupa? y ¿cómo lo ‘vivenciamos’?”, adelanta.

El proyecto se encuentra en etapa de desarrollo por lo que aún no termina la investigación y se siguen afinando los detalles del reparto.

El trabajo de Marán será exhibido en FilminLatino, Cinépolis Klic, así como en su propio canal de Youtube que lleva su nombre. En dichas plataformas se podrán revisar títulos como “Tío Yim” (2019), “Me parezco tanto a ti” (2011) y “Nocturnos” (2010).

Además de Luna, el compendio también está compuesto por algunas mujeres exponentes del cine mexicano como Ángeles Cruz (“Nudo Mixteco”, 2021), Itandehui Jansen (“El rebozo e mi madre”, 2006), Fernanda Valadez (“Sin señas particulares”, 2020), Natalia Beristáin (“Los adioses” 2017) o Elisa Miller (“El placer es mío”, 2015), entre otras.
PrensaMexicana